Tratos vejatorios, desnudos y maltratos psicológicos: la denuncia de las familiares de los presos políticos

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Mildred Manrique / @milmanrique

No solo las invade el dolor de tener a su familiar injustamente privado de su libertad por razones políticas, sino también, el padecimiento de humillaciones a las que constantemente son sometidas por parte de las autoridades al “recibir tratos vejatorios para poder visitarlos en las cárceles del país”, así lo denunciaron un nuevo frente de mujeres integrado por madres, esposas, hijas y hermanas de presos políticos que surge con el apoyo de Foro Penal.

Kerlyn Rodríguez de Sánchez, esposa del teniente coronel  Ruperto Sánchez, detenido por el supuesto “golpe azul” y  recluido en la cárcel de La Pica desde más de 3 años, reveló que todas las mujeres, sin distinción, “constantemente vivimos en zozobra por la persecución, por las amenazas, pero además, por ese trato inhumano y degradante del que somos víctimas las mujeres que sin importar la edad nos hacen desnudarnos para revisarnos cuando vamos a las cárceles a visitar a nuestros presos políticos. Por ello, hemos decidido reunirnos en un frete de mujeres no solo para defender a nuestros familiares sino para defendernos nosotras mismas y denunciar este tipo de tratos que van en contra de los derechos de la mujer y que son claramente violatorios a nuestros derechos humanos. Esto lo llevaremos a todas las instancias internacionales”, dijo este miércoles en rueda de prensa.

Rodríguez manifestó que no solamente enfrentan este tipo de situaciones, sino que además las autoridades les prohíben visitas de padres, hermanos e hijos. “En los centros de reclusión no permiten que entren hombres”, criticó al recordar que en ninguna ley venezolana se contempla que los presos no pueden recibir visitas masculinas aún siendo familiares.

Por su parte, Odalys Bermúdez, hermana del sargento Rubén Bermúdez, recluido en la Penitenciaría 26 Julio en el estado Guárico, describió el terrible momento que vive cada vez que llega el día de la visita. “Las requisas son denigrantes y humillantes sin duda. Nos meten en un cuarto con otras mujeres, somos como diez y  las funcionarias nos hacen desvestir completamente y colocarnos sobre un espejo. Nos piden que nos agachemos una y otra vez, y que pujemos mientras nos colocan linternas en nuestras partes íntimas para revisarnos. Si no hacemos esto, no nos dejan ver a nuestros familiares”, denunció.

Adicionalmente, denunciaron que los presos políticos también son sometidos constantemente a torturas y castigos cuando los familiares hacen este tipo de denuncias. “Existe mucho miedo, porque cada vez que denunciamos los maltratan y los aíslan. Esto es tortura psicológica para nosotras también, por ello, hemos decidido denunciar con más fuerza porque no podemos seguir permitiendo este tipo de tratos vejatorios contra las mujeres. Los centros de reclusión deben contar con los equipos especializados para las requisas y no hacerlo de forma arcaica y degradante para la mujer venezolana”, agregó la esposa del militar Ruperto Sánchez.