El 21 de septiembre de 2026, durante la 19ª reunión del 63º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, continuó el diálogo interactivo con la Misión Internacional Independiente de determinación de los hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela.
Debate sobre Venezuela
La sesión contó con la participación de delegaciones diplomáticas y representantes de la sociedad civil organizada:
Países intervinientes: Polonia, Burundi, Yemen, Suiza, Irán, Alemania, Bielorrusia, Irlanda, Zimbabue, Turquía, Etiopía, Reino Unido, Arabia Saudita, Sudán, China e Indonesia.
Sociedad civil y ONG: Intervinieron portavoces de Amnistía Internacional, la Comisión Internacional de Juristas, CIVICUS, Aula Abierta, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), entre otros. También participó el activista y periodista Luis Carlos Díaz en representación del Servicio Internacional para los Derechos Humanos (ISHR).
Cierre: Las observaciones finales estuvieron a cargo de Sofía Macher, presidenta de la Misión de Determinación de los Hechos.
Sofía Macher, en sus observaciones finales al cierre del debate sobre Venezuela en este video, enfocó su intervención en responder a los argumentos de las delegaciones estatales y defender la rigurosidad metodológica de la Misión frente a los cuestionamientos de impopularidad o falta de objetividad.
Los planteamientos clave expuestos por la presidenta de la Misión en esta sesión plenaria son los siguientes:
Defensa de la metodología y acceso a la información
Fuentes directas y corroboración: Ante los señalamientos de que la Misión trabaja a la distancia, Macher defendió que aplican los más altos estándares internacionales de verificación. Cada hecho se constata mediante múltiples fuentes independientes, documentos oficiales, peritajes forenses y testimonios directos de víctimas y familiares.
Falta de cooperación estatal: Lamentó explícitamente que las autoridades venezolanas sigan negando el acceso al territorio a los investigadores de la ONU, reafirmando que la Misión mantiene una solicitud abierta para ingresar y contrastar la información directamente con las instituciones del Estado.
Respuesta a las alegaciones de politización
Mandato estrictamente de derechos humanos: Respondió a las delegaciones que acusaron a la Misión de ser un "instrumento político de injerencia". Macher aclaró que su labor es técnica e independiente, enfocada de manera exclusiva en los derechos de las víctimas y en el cumplimiento de los tratados internacionales firmados por el propio Estado venezolano.
Universalidad de la justicia: Subrayó que documentar crímenes graves no viola la soberanía de una nación, sino que responde al principio internacional de protección a los derechos humanos cuando los recursos judiciales internos fallan o no son independientes.
Exigencia de reformas y rendición de cuentas
Insuficiencia de medidas superficiales: Argumentó que la liberación selectiva de algunos detenidos, aunque es un paso positivo para esas familias, no resuelve el problema de fondo si las leyes punitivas y los tribunales especiales antiterroristas siguen operando bajo lógicas de persecución política.
Llamado a la comunidad internacional: Instó al Consejo de Derechos Humanos y a los Estados miembros a mantener el escrutinio internacional sobre Venezuela, advirtiendo que el cese del monitoreo dejaría a las víctimas y a las organizaciones de la sociedad civil local en una situación de absoluta vulnerabilidad.